martes, 27 de noviembre de 2012

Danilo, falta algo más que andar por los montes...




Confieso que sus destrezas entre los montes me acerca un poco más a usted y me aleja cada vez más de los que en su momento alquilaron jets privados con mi dinero, con el objetivo, entre otras desvergüenzas, de cazar alabanzas y lisonjas en los reinos de este mundo.

De todas maneras, Don Danilo, su aguerrido espíritu campesino hace más  falta en la ciudad de los impunes. Hace falta que su aparato judicial sanciones a quienes desde la ciudad y alrededor del mundo desfalcaron  nuestros recursos. Esa gente “distinguida” que voltearon el forro al pantalón y se robaron hasta las pelusas….

Es que tanta obstinada y recurrente indignación ciudadana contra la corrupción y la  impunidad, sobre todo, la impunidad , no es  en vano…es una urgente necesidad colectiva, Don Danilo.

Todos  o casi todos  intuimos  su  sencillez asentada en su animal político. Porque también usted es otro animal político, como el que más, solo que el estilo y las circunstancias coquetean con el pudor y, por supuesto,  las ganas verbalizadas en campaña  de hacerlo diferente lo hace todavía potable aunque no del todo digerible. Nos falta una contundencia, Don Danilo, una firmeza, unas ganas de romper…

Insisto,  nos faltan muestra, presidente Medina,  de  que “hacer lo que nunca se hizo” no es solo sea  otro exitosísimo slogan de campaña sino una real, sincera y honesta VOLUNTAD POLÍTICA , y agrego , HUMANA, para sancionar a los que durante años  se han servido con la cuchara grande sin que nada ni nadie cuestione ni mucho menos condene sus inconductas.

Necesitamos que nos laven el sucio. Lamentablemente heredamos un régimen presidencialista y el Ejecutivo decide para lo bueno y para lo malo. Por eso le pedimos  un mínimo de decencia. Que nos hagan sentir que la gente seria, la que se levanta a las 6 de la mañana a coger un concho para dirigirse a su  trabajo  es el ejemplo a seguir y no una  banda de funcionarios enriquecidos hasta las náuseas. En pocas palabras, algo muy de boga en estos días. ESTAMOS JARTOS DE QUE NOS ROBEN, SEÑOR PRESIDENTE Y NO PASE NADA.

Sus visitas imprevistas a cualquier rincón del país  y ese mensaje que nos envía  de que “entre los montes , monte soy” mientras vadea una cañada, valen oro. Sin embargo, falta algo más, señor presidente, algo más, insisto, algo más.

Esta noche del martes 27, usted le hablar{a  a la nación, esperamos una señal, Se lo repito, necesitamos que nos laven el sucio, y con justísima razón.




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